César Ramos Palazuelos quedó en medio de una batalla campal durante el partido entre Chivas Impulsora y América Buenavista, correspondiente al llamado Clásico de la Talacha, disputado el sábado 3 de octubre de 2026 en el Estadio Agustín “Coruco” Díaz, en Zacatepec, Morelos. El encuentro terminó con ventaja de 3-1 para el conjunto rojiblanco, que tenía en juego una bolsa de un millón de pesos.
La tensión aumentó durante la recta final del partido, cuando comenzaron los reclamos, empujones y agresiones entre futbolistas de ambos equipos. La confrontación también involucró a integrantes de los cuerpos técnicos y provocó el ingreso de algunos aficionados al terreno de juego.
El árbitro mexicano, quien cuenta con gafete FIFA y experiencia internacional, intentó intervenir para contener los primeros enfrentamientos. Sin embargo, la situación escaló rápidamente y obligó al cuerpo arbitral y al personal de seguridad a separar a los participantes.
Las imágenes del incidente circularon en redes sociales y mostraron la magnitud de la pelea dentro de la cancha. En los videos también se observa la intervención de elementos de seguridad para controlar a jugadores, integrantes de las bancas y aficionados.
Después de los disturbios, César Ramos abandonó el terreno de juego acompañado por personal de seguridad y otros integrantes del cuerpo arbitral. El partido entre Chivas Impulsora y América Buenavista concluyó marcado por la trifulca, pese a que el equipo rojiblanco se encaminaba a quedarse con el premio económico.
Un duelo amateur con una importante bolsa en juego
El Clásico de la Talacha reunió a equipos vinculados con las aficiones de Chivas y América, así como a futbolistas con experiencia en distintas categorías. La participación de César Ramos y el premio de un millón de pesos elevaron la expectativa alrededor del encuentro, que terminó con un episodio de violencia entre los involucrados.
