Estados Unidos llamó a consultas a su encargado de negocios en Managua, Elias Baumann, luego de que el gobierno de Nicaragua rechazara el beneplácito para Natasha Franceschi, embajadora estadounidense designada. El diplomático regresará a Washington por instrucciones del secretario de Estado, Marco Rubio, en medio de un nuevo deterioro de la relación bilateral.
La decisión fue anunciada el martes 13 de octubre de 2026 y representa una respuesta directa al rechazo de la nominación de Franceschi, una diplomática de carrera confirmada por el Senado estadounidense el 30 de septiembre. Estados Unidos mantiene así su representación en Nicaragua sin un embajador titular, una situación que se prolonga desde 2023.
Washington acusa falta de voluntad para el diálogo
El Departamento de Estado señaló que la negativa de Managua evidencia una falta de disposición para sostener un diálogo diplomático productivo. También cuestionó que el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo utilice la relación con Estados Unidos en un contexto de confrontación política.
Baumann se desempeñaba como encargado de negocios de la embajada estadounidense en Managua. Su regreso a Washington para consultas constituye una medida diplomática que busca evaluar los siguientes pasos de la relación entre ambos gobiernos, sin que se haya anunciado el cierre de la embajada.
Rechazo a la embajadora designada
Natasha Franceschi fue nominada para ocupar la embajada de Estados Unidos en Nicaragua y recibió la confirmación del Senado estadounidense el 30 de septiembre. Sin embargo, el gobierno nicaragüense negó el beneplácito necesario para que asumiera el cargo.
El rechazo ocurrió mientras Washington y otros gobiernos incrementaban la presión diplomática sobre Managua por la situación política y de derechos humanos en Nicaragua. La Organización de los Estados Americanos también ha discutido medidas relacionadas con elecciones, libertades civiles y personas detenidas por motivos políticos.
La salida temporal de Baumann eleva la tensión entre Estados Unidos y Nicaragua, aunque ambos países conservan canales diplomáticos formales. Por ahora, el siguiente movimiento dependerá de las consultas en Washington y de la respuesta del gobierno de Ortega y Murillo.
