La Fiscalía General del Estado de Sinaloa aún no identifica el móvil de la riña registrada el 8 de octubre en el Centro Penitenciario El Castillo, en Mazatlán, donde murieron nueve personas privadas de la libertad y un menor de edad que se encontraba de visita.
La fiscal general Claudia Zulema Sánchez Kondo informó que la investigación continúa abierta por homicidio doloso y lo que resulte. Las autoridades realizan entrevistas, recopilan testimonios y desarrollan peritajes balísticos para esclarecer cómo ocurrieron los hechos y determinar el origen de las armas utilizadas.
Analizan armas y casquillos
De acuerdo con la Fiscalía, en el lugar fueron localizados casquillos percutidos de armas automáticas, mientras que únicamente se aseguraron dos pistolas. El análisis busca establecer si las armas pertenecían al personal de custodia o si ingresaron de manera irregular al centro penitenciario.
La dependencia estatal indicó que, hasta el momento, no existen indicios que permitan presumir que personas ajenas al penal ingresaron para realizar el ataque. Sin embargo, la investigación se mantiene en coordinación con la Fiscalía General de la República.
Pendiente la identificación de una víctima
La Fiscalía tiene identificados a ocho internos y al menor de edad entre las víctimas del primer hecho violento. La identidad y nacionalidad de la novena persona privada de la libertad permanecen pendientes de confirmación, debido a que se espera información de la embajada de Colombia en México.
El saldo inicial de 10 personas fallecidas y personas heridas fue reportado tras la riña ocurrida durante el horario de visitas familiares. La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó posteriormente que el centro penitenciario quedó bajo control, mientras continuaban las diligencias ministeriales.
La Fiscalía mantiene abiertas las carpetas de investigación para determinar las responsabilidades y establecer qué provocó el enfrentamiento dentro del penal de El Castillo.
