Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico (AmSoc), afirmó que haber nacido en otro país o conservar una segunda nacionalidad no convierte a una persona en menos mexicana ni demuestra deslealtad, en referencia al caso de Jasmine Bugarín, senadora con licencia y perfilada por Morena y el Partido Verde para competir por la Gubernatura de Nayarit.
La postura fue expresada después de que Bugarín reconociera que conserva la ciudadanía estadounidense e iniciara el 2 de octubre de 2026 el trámite formal para renunciar a ella ante autoridades de Estados Unidos.
Rubin sostuvo que la nacionalidad estadounidense de Bugarín, quien nació en California y es hija de padres nayaritas, no demuestra que pretenda traicionar a México o interferir en la vida interna de un partido político. También consideró que afirmaciones de esa gravedad deben estar respaldadas por pruebas.
Nadie es menos mexicano o menos leal por haber nacido en otro país o conservar otra nacionalidad.
El pronunciamiento ocurrió en medio de la discusión sobre una reforma impulsada por el partido oficialista para impedir que quienes aspiren a determinados cargos públicos cuenten con dos nacionalidades. El debate tomó relevancia luego de que Bugarín fuera incluida en el proceso interno relacionado con la candidatura al gobierno de Nayarit en 2027.
La dirigente política explicó que el documento firmado ante la Secretaría de Relaciones Exteriores en 2018 no equivalía a una renuncia formal ante Estados Unidos. Por ello, acudió al Consulado estadounidense en Guadalajara para comenzar el procedimiento correspondiente.
Rubin advirtió que exigir la renuncia a otra nacionalidad como prueba automática de lealtad puede generar consecuencias jurídicas y fiscales. Señaló que la renuncia a la ciudadanía estadounidense requiere un procedimiento formal y que algunas obligaciones fiscales pueden subsistir, dependiendo de las circunstancias de cada persona.
El presidente de la AmSoc recordó que la Constitución mexicana contempla disposiciones sobre nacionalidad y ciudadanía, entre ellas las previstas en los artículos 32 y 35. Añadió que cualquier restricción al derecho a ser votado debe contar con fundamento legal y guardar proporción con el objetivo que busca cumplir.
El caso de Jasmine Bugarín mantiene abierto el debate sobre los requisitos de nacionalidad para quienes buscan ocupar cargos de elección popular y sobre la situación de los mexicanos que también tienen vínculos jurídicos con otro país.
