México avanza en la bancarización de sus empresas, pero el acceso al crédito continúa siendo limitado. En 2023, el país registró 5.47 millones de unidades económicas del sector privado y paraestatal; sin embargo, solo 22.4% tenía una cuenta bancaria, 10.5% había obtenido algún financiamiento y apenas 4.5% contaba con crédito bancario.
La situación muestra que tener una cuenta, pagar nómina o aceptar cobros con terminal no garantiza que una empresa pueda obtener recursos cuando enfrenta una orden grande, una falla operativa o la exigencia de pago inmediato por parte de un proveedor. El problema central no siempre es la falta de ventas, sino la ausencia de liquidez en el momento preciso.
La brecha entre bancarización y financiamiento
Los datos de las unidades económicas evidencian una brecha entre formar parte del sistema financiero y acceder a un crédito útil para la operación. Una empresa puede utilizar servicios bancarios y, aun así, quedar fuera de los esquemas tradicionales de financiamiento por sus niveles de formalidad, historial, tamaño o capacidad de ofrecer garantías.
Esta limitación afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que requieren capital de trabajo para transformar pedidos en inventario, adquirir maquinaria, ampliar su producción o cubrir periodos de espera antes de recibir el pago de sus clientes.
Financiamiento para responder a la operación
Aspiria reporta haber superado los 7 mil millones de pesos en financiamiento acumulado, mediante más de 6 mil operaciones para más de 3 mil 500 empresas en 31 estados. De acuerdo con los datos de la compañía, los recursos han contribuido a crear o conservar más de 19 mil empleos y 80% de las empresas financiadas no habría sido susceptible de obtener crédito bancario tradicional.
Uno de los casos corresponde a una empresa de construcción en Jalisco que necesitaba 15 millones de pesos para comenzar una obra contratada por un cliente institucional. La compañía debía esperar 90 días para recibir el pago, mientras que su línea bancaria disponible no era suficiente para iniciar el proyecto.
Mediante un proceso digital, la empresa recibió respuesta en 48 horas y dispuso de los recursos en cinco días hábiles. Esto le permitió cumplir con el contrato y mantener abierta la posibilidad de ampliar su relación comercial.
El crédito también llega a proyectos de energía
El financiamiento empresarial también se ha dirigido a proyectos de energía y sustentabilidad. Aspiria señala que ha apoyado a empresas para instalar capacidad solar, con una reducción estimada de alrededor de mil 647 toneladas de dióxido de carbono al año, equivalente a plantar aproximadamente 713 mil árboles durante los próximos 10 años.
El reto para México no consiste únicamente en aumentar el número de cuentas bancarias o de plataformas financieras. También implica que más empresas puedan obtener recursos en plazos compatibles con su operación y convertir una oportunidad comercial en crecimiento, producción y empleo.
