La creciente demanda de servicios digitales e inteligencia artificial impulsa la búsqueda de tecnologías capaces de reducir el consumo de energía y agua en los centros de datos, instalaciones que operan de manera continua y requieren sistemas de enfriamiento para mantener sus servidores en funcionamiento.
La Agencia Internacional de Energía estima que el consumo mundial de electricidad de los centros de datos podría duplicarse entre 2025 y 2030, hasta alcanzar cerca de 950 teravatios-hora. Este crecimiento ha colocado la eficiencia energética y la gestión responsable del agua entre las principales prioridades de la industria.
La refrigeración, un punto clave
Una parte importante de la electricidad utilizada por un centro de datos se destina a evitar el sobrecalentamiento de los equipos. Por ello, la refrigeración líquida y otras soluciones de control térmico se han convertido en áreas de rápida innovación.
Un estudio del programa 4E, vinculado con la Agencia Internacional de Energía, calcula que tecnologías como la refrigeración líquida pueden reducir entre 10% y 21% el consumo total de energía de una instalación, dependiendo de sus características y condiciones de operación.
También avanzan los sistemas de circuito cerrado, que recirculan el agua o los fluidos utilizados para retirar el calor. Con este modelo, el recurso puede mantenerse dentro del sistema durante más tiempo y disminuir la dependencia de agua potable.
Querétaro concentra el desarrollo en México
En México, Querétaro tiene un papel central en la expansión de esta infraestructura y concentra 72% de la capacidad instalada de centros de datos del país, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Data Centers.
La adopción de tecnologías de bajo consumo hídrico resulta especialmente relevante en el estado, donde el crecimiento de la industria ocurre junto con la necesidad de fortalecer la disponibilidad de energía y agua. Algunas instalaciones ya fueron diseñadas para operar sin utilizar agua en el proceso de enfriamiento, mientras otras prueban sistemas de circuito cerrado.
El aumento de la capacidad digital también exige nuevas inversiones eléctricas. La Comisión Federal de Electricidad se comprometió a destinar más de 9 mil millones de pesos hasta 2030 para modernizar la red de Querétaro, construir subestaciones y reforzar la infraestructura existente.
Más demanda, pero también mayor eficiencia
La expansión de la inteligencia artificial y de otros servicios digitales incrementará la demanda total de electricidad, incluso cuando cada operación individual sea más eficiente. La Agencia Internacional de Energía prevé que el consumo eléctrico de los centros de datos represente alrededor de 3% de la demanda mundial para 2030.
Por ello, el desafío no consiste únicamente en reducir el consumo de cada servidor, sino en diseñar instalaciones que aprovechen mejor la energía disponible, reutilicen recursos y disminuyan su impacto sobre las comunidades donde operan.
La incorporación de refrigeración líquida, circuitos cerrados y otras soluciones de eficiencia será determinante para que el crecimiento de la infraestructura digital pueda avanzar sin aumentar de manera proporcional la presión sobre los recursos hídricos y la red eléctrica.
