La policía francesa utilizó gas lacrimógeno este jueves 8 de octubre de 2026 contra estudiantes atrincherados en el liceo Hélène-Boucher, en el noreste de París, durante una nueva jornada de protestas por la falta de financiamiento, docentes e instalaciones adecuadas en las escuelas públicas.
La movilización también alcanzó la plaza de la Bastilla, donde miles de jóvenes se concentraron. La policía empleó gas lacrimógeno y cañones de agua para dispersar a los manifestantes, en una jornada que confirmó que el movimiento estudiantil continúa extendiéndose por distintas ciudades de Francia.
Barricadas y enfrentamientos en París
En el liceo Hélène-Boucher, los estudiantes colocaron contenedores y otros objetos para bloquear los accesos. La intervención policial se produjo mientras las protestas contra las condiciones escolares se mantenían activas en cientos de planteles del país.
Las autoridades señalaron que algunos manifestantes lanzaron adoquines y artefactos pirotécnicos contra los agentes desplegados en la calle de la Bastilla. La jefatura de policía informó que, hasta ese momento, no se habían registrado personas heridas en esa plaza ni se habían divulgado cifras oficiales de arrestos relacionados con esa concentración.
En otras ciudades sí se reportaron incidentes. En Reims, un policía fue trasladado de urgencia después de recibir el impacto de un proyectil y un joven quedó bajo custodia policial.
Más de 6 mil 600 detenciones desde finales de septiembre
De acuerdo con el balance difundido por las autoridades, más de 6 mil 600 personas han sido detenidas desde finales de septiembre, cuando los estudiantes comenzaron a movilizarse para exigir más recursos para la educación pública. La mayoría de los participantes son menores de 18 años.
El Ministerio de Educación indicó que 375 escuelas permanecían cerradas total o parcialmente este jueves. Las protestas se relacionan con la falta de profesores, las aulas saturadas, los horarios extensos y el deterioro de los edificios escolares.
El Gobierno enfrenta presión por la respuesta policial
El primer ministro Sébastien Lecornu condenó la violencia, los ataques contra estudiantes y personal escolar, las agresiones a policías y gendarmes, así como los incendios y daños en escuelas. También advirtió contra el uso político de la inconformidad estudiantil.
El Gobierno ha anunciado que prepara un plan de acción para responder a las demandas del movimiento. Sin embargo, los estudiantes mantienen los bloqueos y las movilizaciones, mientras crecen las críticas por el uso de la fuerza durante las intervenciones policiales.
La movilización rebasa las fronteras francesas
Las protestas también se han extendido a Bélgica e Italia. En Lieja, las autoridades prohibieron las concentraciones públicas hasta la medianoche del 16 de octubre después de varios enfrentamientos, mientras que en ciudades italianas como Turín, Roma y Nápoles se registraron ocupaciones y movilizaciones estudiantiles.
En Francia, las manifestaciones continuarán mientras los estudiantes esperan medidas concretas para atender el deterioro de las escuelas y la falta de personal docente.
