La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso la clausura total temporal de un predio ubicado en la zona costera de Alvarado, Veracruz, donde se realizaban obras relacionadas con un proyecto inmobiliario de más de 215 lotes, a aproximadamente 20 metros de la playa.
Durante una inspección, personal federal detectó un cambio de uso del suelo y actividades de lotificación sin que se acreditara la documentación necesaria para demostrar la autorización y legalidad de las obras. La medida fue aplicada como una acción de seguridad ante el riesgo para el equilibrio ecológico del ecosistema costero.
El proyecto contemplaba lotes y áreas comunes
De acuerdo con la información difundida sobre la inspección, el desarrollo contemplaba más de 215 lotes y cinco macrolotes, además de estacionamiento, casa club, caseta de acceso, vialidades y áreas verdes.
La revisión permitió constatar la realización de obras y actividades vinculadas con la lotificación en un terreno costero. La persona que atendió a los inspectores no presentó la documentación requerida para acreditar la legalidad de los trabajos.
La inspección se realizó el 22 de septiembre en una superficie de aproximadamente 13.9947 hectáreas, equivalente a casi 14 hectáreas. El predio se localiza a unos 20 metros de la playa, tomando como referencia la marea alta.
La autoridad continuará el procedimiento administrativo
La Profepa informó que continuará con el procedimiento administrativo correspondiente y mantendrá acciones de vigilancia para verificar el cumplimiento de las disposiciones ambientales aplicables.
La dependencia consideró que las actividades observadas representaban un riesgo para el equilibrio ecológico de la zona, que cuenta con lagunas, esteros, humedales, dunas, playas, pastos marinos, arrecifes coralinos y amplias áreas de manglar.
Entre los ecosistemas relevantes del municipio se encuentra el Sistema Lagunar de Alvarado, donde se distribuyen manglares y zonas de refugio, reproducción y crianza para peces, crustáceos y otras especies. La costa también constituye hábitat para tortugas marinas y para especies vegetales amenazadas presentes en ambientes de dunas.
