El Gobierno de Jalisco anunció el martes 6 de octubre de 2026 que reducirá casi 20% el suministro de agua a la Zona Metropolitana de Guadalajara, al suspender temporalmente el uso de 2.5 metros cúbicos por segundo provenientes del sistema antiguo de Chapala, debido a problemas para garantizar su correcta potabilización.
La decisión ocurre tras el aumento de reportes ciudadanos por agua turbia y con mal olor en distintos hogares, así como manifestaciones y bloqueos viales relacionados con la calidad del servicio. El gobierno estatal informó que la medida busca mejorar las condiciones del líquido que llega a la población.
Tandeos durante al menos seis meses
Como consecuencia de la reducción del caudal, se implementará un esquema de tandeos, es decir, una distribución del agua por turnos o periodos, durante al menos seis meses. Ese plazo corresponde a la primera etapa de las obras necesarias para modificar el abastecimiento.
Entre los trabajos previstos se encuentran la conclusión del acueducto de desvío de La Calera y la ampliación de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle. Las autoridades señalaron que estas obras permitirán dejar de utilizar el agua de la presa Las Pintas cuando su calidad no sea adecuada.
Contaminación en el canal de Las Pintas
De acuerdo con la explicación oficial, la principal causa del deterioro registrado durante la última semana son descargas irregulares a lo largo del canal de Las Pintas. Este cuerpo de agua forma parte del sistema antiguo y conduce el líquido hacia la presa del mismo nombre, desde donde pasa a la planta potabilizadora de Miravalle.
El gobierno estatal también informó que se realizarán trabajos de saneamiento en la presa y en el canal que la abastece. Paralelamente, las autoridades anunciaron investigaciones para identificar el origen y a los responsables de las descargas señaladas.
Proyecto de un nuevo acueducto
Como solución de largo plazo, Jalisco prevé presentar ante el Congreso local una propuesta financiera para construir un acueducto sustituto Chapala-Guadalajara. Según la administración estatal, la obra tendría una duración aproximada de dos años, permitiría recibir agua de mejor calidad, reduciría la extracción del lago de Chapala y generaría ahorros de energía eléctrica.
La crisis de calidad del agua también ha sido señalada por legisladores y especialistas, quienes han llamado a garantizar que el líquido distribuido en la zona metropolitana sea seguro para los hogares. Mientras avanzan las obras y el saneamiento, el servicio operará bajo un esquema de distribución rotativa.
