San Dionisio Pueblo Viejo, una comunidad ikoots de San Dionisio del Mar, Oaxaca, mejoró su suministro eléctrico después de pasar cerca de dos décadas con interrupciones constantes. El proyecto Justicia Energética de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) permitió instalar 73 sistemas de almacenamiento de energía solar para atender las necesidades de los hogares de esta localidad costera.
La solución combina paneles fotovoltaicos de Solarvatio con tecnología de almacenamiento de Huawei. Además de proporcionar electricidad para las viviendas, el sistema favorece la conectividad, la conservación de productos pesqueros, la comunicación entre comunidades y el acceso a herramientas educativas.
Electricidad para la pesca y la vida cotidiana
San Dionisio Pueblo Viejo se ubica entre lagunas conectadas con el océano Pacífico y barras de arena. La pesca es una de las principales actividades económicas de sus habitantes, por lo que contar con energía estable permite conservar mejor los productos obtenidos durante la jornada y coordinar el traslado de embarcaciones.
El suministro también amplió las posibilidades de comunicación. Las familias ahora pueden utilizar electrodomésticos, acceder a internet y mantener contacto con otras localidades para organizar actividades relacionadas con la comercialización de los productos del mar.
“Al inicio nos dijeron que el proyecto iba a beneficiar a unos cuantos, y la comunidad acordó que fuera parejo para todos, porque todos somos familia”, relató Marcelino, uno de los pescadores beneficiados.
Conectividad para niñas, niños y jóvenes
La llegada de la electricidad también abrió nuevas oportunidades para las generaciones jóvenes. El acceso a internet permite consultar información, conocer otras realidades y profundizar en temas relacionados con el entorno natural de la comunidad.
Cecilia, de 14 años, encontró en internet contenidos sobre biología marina y conservación de tortugas, áreas que coinciden con su interés por estudiar una carrera relacionada con el mar. Para la comunidad, la conectividad representa una herramienta adicional para la educación sin desvincularse de su identidad ikoots.
Un proyecto adaptado a una zona de difícil acceso
La ubicación de San Dionisio Pueblo Viejo representó uno de los principales retos de la instalación. El traslado de paneles, baterías y demás materiales requirió recorrer caminos complicados hasta llegar a una comunidad situada en una zona aislada del Istmo de Tehuantepec.
Rosario Reyes López, gerente de proyectos de Solarvatio, explicó que transportar los paneles, fabricados con vidrio, hasta el interior de la comunidad fue una de las mayores dificultades. Ulises Alcázar, ingeniero de energías renovables de Huawei, señaló que otro desafío consistió en adaptar la solución tecnológica a las condiciones específicas de la localidad.
Así funciona el sistema de almacenamiento
Los paneles fotovoltaicos captan la energía del sol durante el día. Una parte de la electricidad se utiliza de manera directa en los hogares y otra se almacena en baterías para disponer de suministro cuando disminuye la radiación solar.
De acuerdo con la explicación técnica del proyecto, las baterías pueden cargarse en aproximadamente ocho o nueve horas cuando existe un buen recurso solar. El sistema incorpora un conversor que transforma la corriente directa en corriente alterna para su uso doméstico y cuenta con protecciones para operar en exteriores, frente al polvo y la humedad.
Para San Dionisio Pueblo Viejo, la energía solar representa una mejora en un servicio básico y una vía para fortalecer la comunicación, la educación y las actividades económicas de una comunidad pesquera que durante años enfrentó un suministro irregular.
