El Servicio de Administración Tributaria (SAT) afirmó que México ha avanzado en la despetrolización de sus ingresos sin aprobar una nueva reforma fiscal, durante la comparecencia de funcionarios de Hacienda ante comisiones de la Cámara de Diputados para analizar el Paquete Económico 2027.
Gari Flores Hernández González, administrador general de Recaudación del SAT, señaló que los contribuyentes aportan 68% de los ingresos presupuestarios contemplados en la Ley de Ingresos de la Federación. Según expuso, los recursos permiten sostener el gasto público en áreas como salud, educación, vivienda, infraestructura, campo y programas sociales.
El funcionario sostuvo que los ingresos tributarios se han convertido en la columna vertebral de las finanzas públicas y que el país ya no depende de la misma manera de los recursos provenientes de Petróleos Mexicanos (Pemex). También indicó que durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum se ha acumulado una recaudación superior a 9.2 billones de pesos.
Flores Hernández González agregó que, desde 2018, la recaudación tributaria como proporción del producto interno bruto ha mostrado un crecimiento constante, sin crear nuevos impuestos ni aumentar las tasas existentes. Para 2026, estimó que los ingresos tributarios representen 15.4% del PIB, lo que implicaría un incremento de 2.7 puntos porcentuales en ocho años.
Inversión pública y mixta para 2026-2030
Durante la comparecencia, la subsecretaria de Hacienda y Crédito Público, Carmen Bonilla Rodríguez, explicó que el Paquete Económico 2027 plantea tres prioridades: preservar los avances sociales, acelerar la inversión pública y mixta, y continuar fortaleciendo las finanzas públicas.
Bonilla Rodríguez informó que entre 2026 y 2030 se contempla canalizar 5.7 billones de pesos mediante inversión pública y esquemas de participación mixta para el desarrollo de infraestructura. El objetivo es ampliar la capacidad productiva del país y mejorar las condiciones para la inversión.
La funcionaria explicó que la inversión en energía, agua, transporte y conectividad puede reducir costos de producción y logística, además de facilitar la expansión de empresas y la llegada de nuevos proyectos privados.
Con este planteamiento, el Gobierno federal busca sostener el gasto social y elevar la inversión sin recurrir a una reforma fiscal generalizada, apoyándose en una mayor eficiencia recaudatoria y en el fortalecimiento de las finanzas públicas.
