El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atribuyó este jueves 8 de octubre a las “fake news” la polémica generada por sus declaraciones sobre la posibilidad de que Irán destruya Los Ángeles y San Diego. El mandatario afirmó que hablaba del aumento temporal en el precio de la gasolina como un costo menor frente a la amenaza de que Irán obtenga un arma nuclear.
La controversia comenzó el lunes 5 de octubre, durante un mitin en Grand Island, Nebraska, cuando Trump dijo que Irán podría “destruir” una ciudad y mencionó a Los Ángeles y San Diego como ejemplos. En ese contexto, calificó como “un precio muy pequeño” el impacto económico de la guerra y del alza en los combustibles.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump sostuvo que los medios estaban presentando sus palabras como una invitación a que el enemigo bombardeara ambas ciudades. Según su explicación, la comparación se refería a pagar temporalmente más por la gasolina para impedir que Irán desarrolle capacidad nuclear.
Las declaraciones provocaron críticas de autoridades de California, entre ellas el gobernador Gavin Newsom y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass. También generaron una reacción del republicano Jim Desmond, candidato a la Cámara de Representantes por San Diego, quien expresó su desacuerdo y señaló que la responsabilidad principal del presidente es proteger a la población estadounidense.
El contexto de las declaraciones fue objeto de distintas interpretaciones. Mientras sus críticos consideraron que Trump presentó la destrucción de las ciudades como un costo aceptable, la Casa Blanca y verificadores de información señalaron que el mandatario intentaba explicar que el conflicto buscaba evitar una amenaza mayor contra Estados Unidos.
La polémica ocurre a pocas semanas de las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre de 2026, en un escenario en el que los comentarios sobre la guerra con Irán y el precio de los combustibles se han convertido en un tema de presión política para el Partido Republicano.
