El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el lunes 5 de octubre de 2026 una orden ejecutiva para permitir temporalmente el uso en carreteras del diésel teñido de rojo y aplazar ciertas obligaciones fiscales federales relacionadas con este combustible.
La medida fue anunciada durante un mitin en Grand Island, Nebraska, en un contexto de precios elevados del diésel y restricciones en la oferta mundial. El gobierno estadounidense busca reducir los costos para agricultores, transportistas y otros trabajadores que dependen del combustible.
Qué establece la orden ejecutiva
La orden instruye al Departamento del Tesoro a determinar si puede aplazar, entre el 5 de octubre y el 31 de diciembre de 2026, el pago de determinados impuestos federales aplicables al diésel. También contempla que no se impongan ciertas sanciones cuando el combustible teñido sea vendido o utilizado en carreteras durante ese periodo, conforme a la legislación vigente.
El diésel rojo es químicamente similar al diésel convencional, pero contiene un colorante que permite identificarlo. Normalmente se utiliza en actividades fuera de carretera, como la agricultura, la construcción y otros trabajos especializados, y está exento de impuestos destinados al uso vial.
La disposición también ordena coordinar la aplicación de la medida con gobiernos estatales, organizaciones laborales y representantes de la industria. Además, pide facilitar la distribución del combustible teñido para agricultores en zonas donde exista una alta demanda.
Alcance temporal y participación de los estados
La orden no elimina de manera permanente las reglas que diferencian el diésel para uso en carretera del destinado a maquinaria agrícola o equipos todoterreno. Su aplicación dependerá de las instrucciones que emita el Departamento del Tesoro y de las medidas que adopten las autoridades estatales.
El gobierno federal también deberá definir qué contribuyentes, ubicaciones, obligaciones fiscales y plazos quedarán cubiertos por el alivio. La orden establece que las agencias mantendrán las medidas de seguridad, inspección y cumplimiento previstas por la ley.
La presión por el precio del combustible
La Casa Blanca justificó la decisión por el encarecimiento del diésel y la menor disponibilidad global de refinados. Durante el mitin, Trump presentó la medida como una vía para reducir los costos de transportistas y productores agrícolas, además de contener el impacto del combustible en el precio de otros bienes.
El gobierno estadounidense señaló que el impuesto federal al diésel es de 24.4 centavos de dólar por galón. El ahorro final para los usuarios dependerá de la forma en que se aplique la exención federal y de si los estados adoptan medidas similares.
La orden permanecerá vigente como una medida temporal hasta finales de 2026, mientras las autoridades definen sus alcances y las condiciones para su implementación.
