La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, inauguró el miércoles 14 de octubre de 2026 el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), una prisión de máxima seguridad construida en San Rafael de Alajuela e inspirada en el modelo penitenciario impulsado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele.
El nuevo centro, ubicado dentro del complejo penitenciario La Reforma, busca concentrar a personas privadas de la libertad consideradas de alta peligrosidad y reforzar la estrategia del Gobierno costarricense contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Una prisión con capacidad para 5 mil 100 personas
El CACCO tiene capacidad total para 5 mil 100 reos y se encuentra aproximadamente a 20 kilómetros de San José. La instalación cuenta con cinco módulos y fue presentada por el Gobierno como la mayor obra penitenciaria construida en la historia reciente del país.
Los primeros traslados están previstos para finales de octubre. El régimen contempla controles estrictos, uso de uniformes naranjas, visitas restringidas y un tiempo limitado de exposición al sol para las personas recluidas.
Fernández defiende una política de mano dura
Durante la inauguración, Fernández afirmó que el país marca un antes y un después en materia de seguridad penitenciaria y nacional. La mandataria también sostuvo que su administración aplicará una política de mano dura frente a los grupos criminales.
La presidenta viajará a El Salvador el viernes 16 de octubre para conocer el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel asociada con la estrategia de seguridad de Bukele. El Gobierno salvadoreño colaboró en el diseño del proyecto costarricense.
El modelo genera críticas por los derechos humanos
La decisión de Costa Rica también ha provocado cuestionamientos de opositores y organizaciones defensoras de los derechos humanos, que consideran que el país está adoptando medidas similares a las aplicadas en El Salvador bajo el régimen de excepción.
El Gobierno de Fernández ha asegurado que respetará los derechos humanos y que el nuevo centro será utilizado dentro del marco legal costarricense. La operación del CACCO y el traslado de los primeros internos serán los siguientes pasos para evaluar el alcance de la nueva política penitenciaria.
